Todos contra la SOPA

Me ha encantado cómo se ha manifestado hoy WordPress en contra de la ley antipiratería de EEUU, la SOPA. Creo que no hay mejor forma de expresarlo:

250 millones de ayudas públicas: el lucrativo negocio de las aerolíneas en España

¿Quién dijo crisis? Esta no parece afectar a las subvenciones que reciben las diferentes aerolíneas que operan en España, sean españolas o extranjeras, de low cost  o de aviación regional. A pesar de la ola que recortes que vive España como consecuencia de la crisis económica, las ayudas, subvenciones e inyecciones de capital realizadas por diferentes administraciones públicas han crecido incluso en años de crisis. En el periodo de 2007-2011 se han invertido más de 250 millones de euros en ayudas públicas a las aerolíneas. Y todo ello a pesar de las continuas advertencias de la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) de que las rutas subvencionadas por muchas autonomías no son rentables.

Pero, ¿por qué subvencionar rutas no rentables? Si no hay vuelos, no hay turistas; si no hay turistas, tampoco empresas turísticas, afectando a la economía local. Pero no son únicamente administraciones locales como ayuntamientos y autonomías las que inyectan dinero público a las aerolíneas a través de convenios o subvenciones, también el gobierno central a través de planes de colaboración en promoción turística.

Las ayudas públicas recibidas dependen directamente del peso del turismo en la economía regional y lo escasamente rentable que sea la línea subvencionada. Así, las dos compañías más beneficiadas por las subvenciones son Air Nostrum, una pequeña compañía, filial de Iberia, y Ryanair. Aunque no se conocen con exactitud la cantidad de dinero público recibido por cada compañía, el informe de la CNC indica que Air Nostrum es la más subsidiada de todas las compañías, seguida por Ryanair. En el caso de Ryanair el montante llega a los 80 millones de euros en los últimos años; empresa extranjera financiada con dinero público de España.

Particularmente venenosa ha sido la evolución y actual política empresarial de Ryanair. Comenzó con un modesto vuelo entre Girona y Frankfurt, y actualmente es la mayor compañía en un tercio de los aeropuertos españoles. ¿Por qué, entonces, sigue siendo la segunda compañía más subvencionada, cuando en algunos aeropuertos se da una auténtica situación de monopolio irlandés? La respuesta es que Ryanair, una vez ha consolidado sus líneas en aeropuertos y rutas poco o nada rentables, amenaza con dejar de operar en caso de no recibir ayudas públicas para mantener su servicio, provocando pérdidas en el sector turística y la eliminación de miles de puestos de trabajo. Una política realmente perversa. Y en esta tesitura se han encontrado entre otros aeropuertos el de Girona, o Santiago.

Pero, ¿no debería de haber libre competencia? ¿No es eso lo que se promueve una y otra vez desde ciertos partidos que se denominan liberales? ¿Por qué las compañías aéreas tienen que recibir ayudas públicas? ¿Por qué someternos a la coacción de ciertas compañías como Ryanair, minando el crecimiento de nuestras aerolíneas? Pero sobre todo: ¿por qué los contribuyentes españoles tienen que pagar con sus impuestos a compañías extranjeras que fiscalizan en otros países?

¡Son los mercados, idiota!

Anoche S&P ha dado un golpe arrollador a los países europeos, según el propio BCE. No sé si la afirmación de la máxima institución económica de los países del euro es significativa o no. Lo que es evidente es que las agencias de calificación han desenterrado el hacha de guerra contra el euro y los países que lo conforman. Si bien es cierto que en muchos países de la periferia europea es necesario aplicar rigurosas reformas, es llamativo que las agencias americanas desprecien sistemáticamente todos los ajustes y medidas que se están llevando a cabo.

Estas mismas agencias de calificación forma parte de eso que llamamos “mercados”. Los mismos que han decidido apostar a la baja por el euro, y a punto han estado de romper la estabilidad de la zona euro y los logros de integración alcanzados en la UE durante los últimos 50 años. Desde muchos medios se ha pretendido culpar primero a los países de la periferia por haber practicado una política económica cortoplacista y poco competitiva; posteriormente a los centro-europeos por su incapacidad de reacción en la crisis de la deuda europea. Sin embargo, es difícil encontrar los medios de comunicación o entre las declaraciones de nuestros gobernantes críticas a los continuos ataques de los mercados a la economía europea.

La cantinela de los neoliberales es continua: la ley que rigen los mercados se basa en baremos objetivos, sobre competitividad, productividad, capacidad de financiación y un largo etcétera. Los defensores del laissez faire niegan la mayor: la falta de regulación de los mercados da lugar precisamente a las burbujas económicas y sus devastadoras consecuencias. Es justamente la tesis de esos neoliberales lo que nos ha conducido a la actual situación.

Es curioso que las mismas agencias estadounidenses que calificaron las hipotecas subprime con la tripe A (máxima calidad crediticia), sean ahora tan rigurosos con las deudas de los Estados europeos. Llama la atención que gobiernos como el español se doblegue ante estas agencias. ¿Quieren malas noticias?: la degradación de la solvencia de nuestro país implicará mayores costes para financiarnos, es decir, que tendremos que pagar más por nuestra deuda. Y de este modo, los recortes aprobados por el Congreso esta semana por un valor de 20.000 millones de euros se esfumarán en el incremento de los intereses a pagar.

Hay que preguntarse pues, si realmente los recortes nos llevan a algún lugar. Y tal vez si deberíamos tomar ejemplo de los islandeses, que juzgaron y encarcelaron a los responsables de la quiebra de su pequeño país, que crecerá el triple que la mayoría de los países europeos. Se negaron a que el Estado socorriera sus bancos y dejaron que quebraran. Sin embargo de esto pocos llegaron a enterarse en Europa, se silenció a sabiendas que aquello podría ser un acicaque para la población civil. Mientras, en Europa la solvencia de los estados es degradada por la agencias estadounidenses, se somete a la población a recortes sociales y subidas de impuestos; el desempleo campa a sus anchas por España, galopando en el caballo negro de la crisis; y todavía nos espera lo peor, la reforma laboral que legislará el gobierno si no hay acuerdo entre patronal y sindicatos (como será previsible), que arrebatará derechos a los trabajadores y degradará otros.

Y mientras el gobierno de Mariano Rajoy impulsa de nuevo el sector inmobiliario, con la esperanza de que el ladrillo vuelva a alimentar la caldera económica. Rebaja indiscriminada del IVA a la compra de vivienda nueva, sea un palacete barroco de 20 millones de euros, como a un piso de 60 metros cuadrados en los suburbios por tan sólo 60.000 euros. Y no contento con ello, recortan la nada despreciable cifra de 600 millones de euros a la investigación, condenando el futuro de la economía española al cultivo de olivos y tomates, al chiringuito de playa para alemanes, franceses e ingleses y a la construcción de nuevos arrabales y barrios venidos a menos para la mano de obra barata.

Tras la rebaja de la calificación de la deuda española, nuestro actual gobierno se ha apresurado a afirmar que es consecuencia de la “herencia del pasado” (en referencia a la gestión económica del PSOE) y que toma buena nota de la rebaja realizada por S&P. No hay duda que aquellos polvos, estos lodos. Desde mi punto de vista el gobierno ha llevado a cabo las medidas necesarias para el ajuste del déficit del Estado, aunque no con actitud de miras a la sostenibilidad y competitibidad de la economía española. No ha querido arriesgar y juega a corto plazo. No ha apostado por la investigación, la educación y el i+d+i, limitándose a fomentar nuevamente un sector (inmobiliario) que ha sido la herencia envenenada de nuestro sistema económico. Los primeros pasos del gobierno han sido seguros, pero equivocados.

¡Bienvenidos!

Hace tiempo que me ronda en la cabeza la idea de iniciar un nuevo blog íntegro en español, delegando todos mis artículos en gallego en mi blog personal A Eiriña de Pedra. No he estado nunca totalmente satisfecho con la idea de mezclar los artículos escritos en diferentes idiomas por una cuestión de coherencia, rigor y concordancia. Es por ello que me he animado a abrir este nuevo blog, El Guerrero Suevo.

Debo, antes de comenzar esta andadura, aclarar el por qué del nombre. Soy un amante de la historia y consumo mucho tiempo leyendo ensayos de historia, consultando mapas o recabando pequeños artículos sobre esas pequeñas historias de nuestro entorno. Los suevos fueron un pueblo germánico, originalmente establecidos en el mar Báltico. Según la historia, en el día 31 de Diciembre de 406, suevos, alanos y vándalos atravesaron los limes romanos y provocaron su caída. Los suevos siguieron hacia el sur y oeste y en 409 se asentaron en el noroeste de la península ibérica, actualmente Galicia, Asturias, parte de Castilla y León y el norte de Portugal. A partir de ahí establecerían su propio reino hasta su caída frente a los visigodos en el año 585. Por tanto, El Guerrero Suevo hace referencia a ese antiguo reino, y que compuso una pequeña parte de la historia de mi tierra, Galicia. Además el origen etimológico de mi nombre, Luis, es germánico, cuyo significado es “aquel que es un guerrero ilustre” o “aquel que es famoso en la guerra”. De ahí que así mismo este nuevo blog lleve el nombre “Guerrero”.

Como he dicho, este blog pretende complementar al primero, y no sustituirlo. Este blog tratará los mismos temas que A Eiriña de Pedra, pero los artículos se escribirán exclusivamente en español y la temática será nacional e internacional. Reservo pues, A Eiriña de Pedra a tratar temas locales o de la región, o artículos únicamente escritos en gallego.

Espero pues, que mis seguidores disfrutéis tanto de este blog como del precedente, y os animo a participar y engrosar así el conocimiento común. A todos vosotros os envío un especial y afectuoso saludo.

¡Bienvenidos!